Pasada la euforia de la victoria en semifinales de Copa de Rey frente al Athletic, es el momento de reflexionar. De hacer una valoración (casi) final de la temporada pese a que queda por jugar el partido más importante de los últimos 4 años y pese a que quedan bastantes partidos de Liga por jugar.
Es muy sencillo. Vía Liga es prácticamente imposible acabar en puestos europeos y por el camino de la Copa del Rey se han cumplido de sobra los objetivos. No se les puede exigir ganar un título aunque el rival de la finalísima no sea el Barça, Madrid o Atlético de Madrid. Eso y que jugaremos la supercopa de España, otro logro desbloqueado que seguro que se apunta el tanto Meriton.
Las zancadillas de Meriton al Valencia CF
Aquí es donde entra en juego Meriton, su indigno presidente Anil Murthy, su panda de colegas «tomabirras» y el mayor culpable de todos, Peter Lim. Una persona escondida en su país, que no da la cara ante la masa social de la empresa de la que es máximo accionista. Eso tiene un nombre y empieza por c… y termina por barde. No es cuestión de lo que debas decir o no porque lo diga la ley, es cuestión de dar explicaciones a la masa social que hace que la empresa siga viva, que es el verdadero patrimonio de la empresa.
Pero volvamos a los hechos, volvamos a Meriton. Bordalás lleva pidiendo fichajes urgentes desde el primer día que llegó, con una prioridad que nunca trajeron, un 6 de toda la vida. Un mediocentro posicional que aún sigue esperando. De hecho, su 6 improvisado, Daniel Wass, se lo vendieron (para aquellos que digan que no le han vendido nada) y sus sustituto, un chaval con poca experiencia que viene de no jugar nada en Alemania y que es un 8.
La máxima prioridad pedida por el entrenador, denegada. Sigamos.
Se han traído futbolista que no ha pedido el entrenador como son Ilaix Moriba o Comert. Chavales sin experiencia y sin oficio, que era justo lo que estaba pidiendo Bordalás. Y ojo, Ilaix lo está jugando prácticamente todo, pero eso no quita que sea un parche temporal y no la necesidad que tenía el equipo.
Más cosas. Los problemas de comunicación de Meriton, porque esto no es el Valencia. Seguimos siendo el único club del mundo, DEL MUNDO, con las redes sociales cerradas.
Yo que trabajo en marketing se lo que es la gestión de unas redes sociales, de la comunicación de un club, y esta práctica se enseña en primero de cualquier escuela como ejemplo de «qué no se debe hacer» por varios motivos: encabronas más a tus seguidores, no les das repuestas o ayudas a consultas que puedan tener, baja el engagement e interacción con los mismos y por lo tanti el impacto de las publicaciones o acciones de co-markering, las marcas/proveedores asociados pagan la multa, etc.
Los gestores de Meriton (esta decisión seguro que no ha venido del equipo de marketing o comunicación) siguen gestionando en contra del Valencia club de fútbol.
La situación en LaLiga es dantesca. Una Liga que cuenta con el peor Barça y Atlético de hace muchos años, que en circunstancias normales podríamos estar peleando por el segundo puesto o quien sabe… pero no, somos el segundo equipo más goleado del campeonato (para esto sí que somos segundos, vaya por Dios) y estamos en mitad de la tabla en tierra de nadie. Pasando las jornadas sin pena ni gloria. El equipo da para lo que da.
Y es que, aunque duela verlo. Las eliminatorias de copa para llegar a la final han sido, exceptuando las semifinales, contra equipos menores y ahí las carencias se ven menos. La falta de calidad, equipo, plantilla o jugadores no se pueden disimular en una competición larga.
Vamos a terminar con algo positivo, y es que parece que hay unión en el vestuario. Que los jugadores, pese a que «dan para lo que dan» (según Bordalás) han hecho piña y se dejan el alma en cada partido. Eso y los refuerzos de invierno como son Bryan Gil y especialmente Paulista, hacen que tengamos una sonrisa hasta la final de copa en abril. Que la temporada no se pueda calificar como un fracaso absoluto. Confiemos.







