Maracanazo (1950) vs Mineirazo (2014): derrotas históricas de Brasil

Comparamos dos de los fracasos más sonados de la selección brasileña en la historia de los Mundiales actuando como anfitriona del torneo. Uruguay y Alemania fueron sus verdugos.

¿Maracanazo o Mineirazo? Los equipos que cuentan con más entorchados en un campeonato siempre son mirados con lupa, seguidos con atención. Le pasa frecuentemente, por ejemplo, al Real Madrid en Champions League, su competición favorita por excelencia. Aunque el conjunto blanco no cuente con un equipo potente, siempre parte en la terna de favoritos a hacerse con el título, aunque se sucedan años sin pasar de la segunda fase de la competición, como ya ocurriera hasta la llegada de José Mourinho en 2010.

Si ponemos el foco en el fútbol de selecciones, las miradas se nos van irremediablemente a la selección de Brasil. Pentacampeona, es la selección con más campeonatos mundiales, seguida de cerca por Alemania e Italia, que cuentan con 4 mundiales cada una. Han pasado ya casi 20 años desde el último Mundial levantado por Brasil, pero, con independencia de los jugadores que formen su plantilla, siempre se encuentra entre las selecciones destacadas.

De las 6 finales de Mundial que ha jugado, únicamente ha perdido una (1998). Del último subcampeonato, cabe destacar que se produjo ante la selección francesa, equipo local, que contaba con un auténtico equipazo, formado por jugadores como Zidane, Deschamps, Vieira, Thuram o Henry. Ello, unido al grandísimo ambiente que se produjo en torno a la selección gala, hizo que ganar el Mundial se convirtiera en un reto imposible para Brasil. Igualmente, la canarinha se rehízo 4 años después, con la consecución del campeonato en el Mundial de Japón y Corea del Sur, con una plantilla temible, formada por algunos de los mejores jugadores del mundo: Cafú, Edmilson, Ronaldinho, Rivaldo o Ronaldo Nazario.

Sin embargo, Brasil tiene otro subcampeonato (1950), aunque el formato con el que se jugó en ese Mundial es diferente al actual. Las derrotas siempre duelen en la máxima competición de selecciones, pero de manera especial si eres anfitrión y pierdes una final (Maracanazo) o te eliminan con una goleada (Mineirazo).

El Maracanazo (1950)

Llegó el año 1950, y tras 12 años sin disputarse la Copa Mundial de Fútbol, debido a la II Guerra Mundial, el campeonato llegó a Brasil, donde participaron únicamente 13 selecciones, en su fase final. Estos 13 equipos, se dividían en 4 grupos, pasando solo el primer clasificado a la siguiente fase, formando, consecuentemente, un grupo de 4 equipos, que pelearían por alzarse con el Mundial.

Aspecto del Estadio de Maracaná en la final entre Brasil y Uruguay, con casi 200.000 espectadores.
Aspecto del Estadio de Maracaná en la final entre Brasil y Uruguay, con casi 200.000 espectadores.

Brasil, como equipo anfitrión, quedó encuadrado en el grupo 1, acompañado de Yugoslavia (la otra selección favorita para pasar a la siguiente fase), Suiza y México. Aunque Maracaná se había estrenado una semana antes, la inauguración oficial llegó el 24 de junio de 1950, en el primer partido de aquel Mundial, que se disputó entre Brasil y México, venciendo los locales por goleada (4-0). En la segunda jornada, se produjo una pequeña sorpresa, y es que la selección brasileña no lograba pasar del empate frente a Suiza (2-2), mientras que Yugoslavia ya tenía 6 puntos sobre 6 posibles.

El pase a la fase final se decidía, de esta manera, en la última jornada, y a Brasil únicamente le valía la victoria. En la previa del encuentro, Rajko Mitic, se lesionaba al darse con la cabeza en el marco de la puerta de los vestuarios. Como en aquella época futbolística no estaban permitidos los cambios, Yugoslavia tuvo que empezar el partido con un hombre menos, hecho que aprovechó Brasil para ponerse en ventaja en el encuentro, que terminaría ganando por 2-0.

En la fase final, todo parecía un ‘camino de rosas’ para ‘la canarinha’, ya que Brasil llegaba a la última jornada del grupo como gran favorita, puesto que les bastaba un empate ante los uruguayos para proclamarse como campeona, tras haber vencido con facilidad a España y Suecia en las jornadas anteriores. Paralelamente, a la selección uruguaya solo le valía la victoria para poder ganar el Mundial, ya que habían empatado con España en la primera jornada de esta fase final.

Aunque, como decimos, debido al sistema de competición, en este Mundial no hubo final como tal, el partido entre Brasil y Uruguay tomó esos carices, ya que se trataba del duelo directo por la consecución del campeonato. Como a Brasil, selección local y favorita, le valía el empate, y Uruguay tenía que ganar teniendo todo en contra, en la sociedad brasileña ya se venía celebrando con demasiada antelación un Mundial que todavía no habían logrado.

Lance del encuentro entre Brasil, con equipación blanca, y Uruguay, con su equipación habitual en el Maracanazo
Lance del encuentro entre Brasil, con equipación blanca, y Uruguay, con su equipación habitual.

Ante cerca de 200.000 espectadores, daría comienzo el partido entre estas dos selecciones, que llegaría con empate a 0 al descanso. En la reanudación, todo parecía ponerse de cara para Brasil: Friaça anotaba el 1-0 para la selección local, y la fiesta comenzaba. Sin embargo, a partir de ese momento, los charrúas, invencibles guerreros desde tiempos inmemoriales, se rebelaron contra todo. En el minuto 66, Uruguay lograría el empate, gracias a un tanto de Juan Alberto Schiaffino; y en el 79, un ataque entre Ghiggia y Julio Pérez por banda derecha supondría la remontada uruguaya y el campeonato charrúa. La copa del Mundial se iba para Uruguay y en Maracaná se vivió un silencio para el recuerdo, quedando marcado el partido como Maracanazo.

Aunque la selección brasileña, es, indiscutiblemente, la más grande de todas, y la más laureada, el destino parece haberle guardado ciertos sabores amargos cuando se viste de anfitriona. Y es que, en el año 2014, la historia volvió a escribirse, pero esta vez, con una derrota mucho más cruel y con Alemania de por medio. ¿Lo recuerdas?

El Mineirazo (2014)

Tras 4 años maravillosos e inolvidables en los que la selección española lució como campeona del mundo, llegamos al Mundial de Brasil, en el que España, como actual campeona, partía como una de las selecciones favoritas. La historia de la selección en este campeonato es de sobra conocida, los malos augurios que argumentaban que el combinado nacional había envejecido acertaron, y caímos apeados en la primera fase. Entre la terna de favoritos también se encontraba Brasil, al actuar como local, Argentina, por el efecto Messi, y Alemania, que llevaba unos cuantos campeonatos quedándose a las puertas.

Las apuestas no desacertaron demasiado, y Brasil, Argentina y Alemania se ‘colaron’ en las semifinales, acompañadas de Holanda. Brasil llegaba tras haber sufrido lo indecible con Chile en octavos de final (1-1 durante los 120’, 3-2 en penaltis) y haber ganado por la mínima a Colombia en cuartos de final (2-1). Sin embargo, precisamente en este último partido, se produjo una noticia fatídica para el combinado brasileño: Neymar se tuvo que retirar del campeonato, debido a una lesión provocada por Zúñiga, jugador colombiano.

Brasil perdía a su máximo exponente en este mundial, el que había dirigido con éxito las victorias de la selección en los anteriores partidos del campeonato. A la lesión de Neymar, había que añadir, además, la sanción a Thiago Silva, que le impedía participar en las semifinales. Era evidente que la canarinha había perdido muchas de las opciones que tenía para llegar a la final, pero nada hacía presagiar lo que estaba por llegar.

Sami Khedira celebra en quinto gol alemán en el Mineirazo
Sami Khedira celebra en quinto gol alemán.

La pesadilla se produciría en el Estadio Mineirao, de la localidad de Belo Horizonte (de ahí el nombre otorgado a este partido). A los 11 minutos del encuentro, Alemania abrió la lata con el tanto de Müller, que vendría seguido de unos cuantos tantos más. En el 23’, Klose anotó el segundo gol, convirtiéndose en el máximo goleador histórico de los mundiales, superando, precisamente, a Ronaldo. Seguidamente, el madridista Toni Kroos realizaría un doblete en los minutos 24 y 26. Khedira, por su parte, haría el quinto en el minuto 29.

No se había llegado al minuto 30 de partido y Brasil ya perdía por 0-5, un resultado que, por supuesto, ya era absolutamente histórico y demencial para la hinchada verdeamarela, que permanecía atónita y callada en sus asientos; salvo unos pocos aficionados que hicieron muestras de repudio.

En la segunda mitad del histórico partido, Alemania redujo ostensiblemente el acelerador, mostrando piedad sobre su rival, anotando “solo” dos goles, obra de André Schürrle, en los minutos 69 y 79. Antes de que finalizara el encuentro, el brasileño Oscar anotó el gol de la poca honra brasileña que quedó sobre el césped del Estadio Mineirao. De este modo, llegamos al final del partido, con el resultado de 1-7, que generó una ola de absoluta indignación en todo el país, siendo la derrota más grande de la selección brasileña en la historia de los mundiales, superando a la sufrida en el año 1920 (0-6). De hecho, en algunas localidades del país llegaron a presentarse disturbios, y el entonces seleccionador, Luiz Felipe Scolari, presentó la dimisión de forma inmediata.

Como es sabido, Alemania terminaría proclamándose campeona, al vencer en la final a la Argentina de Messi por 1-0, con un tanto de Mario Götze en la prórroga, replicando la historia que había escrito cuatro años atrás la selección española.

De esta forma, concluyó un Mundial que pasaría a la historia, además de por el cuarto entorchado alemán, por la histórica humillación que realizarían precisamente los alemanes al cuadro local en semifinales.

Sin embargo, y pese a estas dos duras derrotas, Brasil siempre esta en la terna de favoritos en cada Mundial, con independencia de los futbolistas que compongan su plantilla. Este hecho tiene una justificación clara: las 5 estrellas que adornan el escudo de la selección brasileña en su camiseta, y que la convierten, a día de hoy, en la selección más laureada del mundo del fútbol.

¿Qué derrota te parece más dolorosa para la selección de Brasil, el Maracanazo o el Mineirazo?

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